Visitar las Cataratas Victoria es parte de cumplir el viaje soñado al corazón de África. Es una de las mayores maravillas naturales del mundo, sus meandros y marismas son un paraíso animal, lo que es de esperar ya que está situada en la frontera entre Zambia y Zimbabwe; se crearon dos parques nacionales (uno a cada lado de la frontera) que protegen bajo jurisdicción gubernamental un lugar único en el mundo.

El explorador David Livingstone fue el que le puso el nombre a dichas cataratas en honor a la reina Victoria, que gobernaba Inglaterra en aquella época, no obstante, con el paso del tiempo los locales las llaman Mosi-oa-tunya, que quiere decir “Humo que truena”.

El principal responsable de este espectáculo de la naturaleza es el río Zambeze, el cuarto de mayor longitud en África. Sus primeras aguas brotan en territorio zambiano y después de cruzar todo el país de norte a sur por el oeste, llega a la frontera con Zimbabue para crear las Cataratas Victoria. Su cauce ha formando hasta ocho gargantas que además sirven como zona de nidificación de cuatro especies de aves en peligro de extinción como el águila negra o el halcón de taita.

500 millones de litros de agua caen cada minuto a lo largo de los 1.708 metros de extensión por los que se desparrama la cortina de agua más grande del mundo; esto, produce un vapor de agua , una especie de evaporación en forma de millones de pequeñas gotitas que se traduce al fenómeno de la llamada lluvia invertida.

Las Cataratas Victoria han formado de forma natural una piscina llamadas La Piscina del Diablo. Se encuentra al borde de las cataratas. Las mejores fechas para nadar en esta piscina es entre septiembre y diciembre cuando los niveles del río Zambezi son seguros.

No puedes perderte de ninguna de las atracciones que ofrecen estas cataratas, por lo que te hemos creado un tour especial para un recorrido seguro por las Cataratas Victoria.