A medida que sale la luz, la oscura verdad que hay detrás de muchas actividades turísticas dedicadas a la fauna, nos hace un llamado a la atención, haciedo notar la urgencia de apostar por un turismo responsable.

Viajar además de ser la puerta a descubrir, no solo increíbles lugares, sino también otras culturas y abrir tu mente hacia miles de estímulos nuevos; puede convertirse en la posibilidad de llevar a la práctica todo aquello que nos permita involucrarnos con la naturaleza de forma responsable.

Sin embargo, reconocer que deberíamos ser más conscientes es solo una parte de la solución: la clave es aprender qué significa esto exactamente y ponerlo en práctica. Así que en esta guía te enseñaremos en unos cuantos pasos a Cómo ser un viajero responsable con la fauna salvaje.

 

Lo más importante que hay que tener en cuenta es que los animales no son una diversión

Si en tu viaje quieres ver animales, lo mejor que puedes hacer es buscar un lugar donde poder observarlos en su hábitat natural o  visitarlos a un santuario faunístico certificado que solo permita contemplarlos, de modo que los animales sean libres de manifestar su comportamiento natural.”

Creénos cuando te decimos que nada enriquece tanto como una experiencia con animalesque no están incómodas ante la presencia de los turistas.

 

Otras recomendaciones para no meter la pata son:

  • Contrata empresas responsables para el avistamiento de animales salvajes, en ningún momento hay que interactuar con ellos.
  • No dar de comer a la fauna salvaje, incluida la submarina. Cambiamos su comportamiento y ensuciamos su hábitat, entre otras cosas.
  • Mantener la distancia con los animales.

 

Residuos

Otra forma de ser un viajero responsable es intentar intentar generar menos basura.

Lo cierto es que en muchos países el sistema de gestión de residuos es muy pobre o directamente nulo y desgraciadamente acaban o en el mar o en el aire, porque los queman. ¿Y qué puedes hacer tú? Observa tu basura, analiza qué residuos generas y busca la manera de sustituirlos por otros que no sean tan agresivos con el medio ambiente.

 

Fomentar el desarrollo local

Debes hacer que la experiencia de tu viaje sea enriquecedora tanto para ti como también para la comunidad que visitas.

Cuando adquieras un servicio, asegúrate de pagar un precio justo por él. Consume productos locales y degusta la gastronomía del país en restaurantes gestionados por locales. Si te planteas llevarte contigo algún recuerdo, apoya la artesanía tradicional. De esta forma favoreces el desarrollo de su economía.

 

Alojamiento sostenible

Los hoteles eco-friendly han venido para quedarse. Marcan la diferencia y aportan un valor añadido: tienen una arquitectura sostenible, trabajan con proveedores ecológicos y toman medidas activas para el uso eficiente de la energía y el agua.

Opta por pasar tus deliciosas vacaciones en uno de estos hoteles.

 

 

Y, yú ¿Ya estás listo para ser un turista cada vez más responsable?. Nosotros confiamos en que sí.