Aunque todos estemos de acuerdo que no se trata del destino sino del viaje, en este caso casi todos hacemos alguna excepción.

En este pos hemos resumido en pocos puntos los consejos para prevenir el aburrimiento, la deshidratación, la falta de sueño… para que puedas llevar lo mejor posible tu próximo vuelo.

 

-Bebe tanta agua como puedas. Las cabinas de aviones suelen ser lugares muy secos y las posibilidades de deshidratación son altas.

-Ponte un pantalón holgado, reclina tu asiento y reposa cómodamente tu piernas.

-Si necesitas más espacio para las piernas, opta por las filas de la salida de emergencia. Si prefieres evitar niños, mantenerse alejado de la parte delantera del avión. Si te gusta moverse por el avión, asegúrate de conseguir un asiento de pasillo.

-Olvídate del resto de 349 pasajeros con un antifaz y un par de tapones para los oídos.

-Toma una bolsa de la cabina y un bolso más pequeño para guardar los artículos más pequeños como los auriculares, el teléfono, el libro… a un alcance fácil.

-La importancia de cuidarse los oídos cuando volamos está algo infravalorada. Un resfriado, y la consiguiente inflamación de las mucosas, puede impedir el proceso natural de compensación de la presión O un cambio de presión brusco ante un aterrizaje rápido puede ocasionalmente ocasionar dolor de oídos. Los tapones, la maniobra de Valsalva (tapar los oídos y mantener la boca cerrada) y masticar chicles puede ayudar.

-Estirar las piernas no sólo es necesario para distraerte en un vuelo de larga distancia, también lo es para evitar el riesgo de desarrollar trombosis venosa profunda.