Has soñado con tu viaje durante meses, has organizado tu agenda, has buscado información sobre el destino, has reservado vuelos y hoteles, y, por fin, está a la vuelta de la esquina: el día de partida. Ese día en el decides dejar lu rutina atrás por unos momentos y enfocarte en disfrutar, conocer y sentirte libre de la monotonía.

Sin embargo, una voz dentro de ti no para de encontrar pretextos para añadirle preocupaciones a tu viaje: ¿Y si el viaje sale mal? ¿Y si pierdes el avión? ¿y si te pierdes y no eres capaz de pedir ayuda? ¿Y si todo sale del revés? ¿Y si este viaje es, después de todo, una idea catastrófica? vas a un país que queda en África ¿No será peligroso?…

La ansiedad pre-viaje es algo real, y muchos viajeros experimentan aprehensión unos días antes de salir tanto si es su primer viaje, como el número mil. Estos obstáculos no son nada agradables mientras estás intentando disfrutar del viaje, pero afortunadamente a menudo se pueden atender y superar con tiempo y práctica… No es invencible, y con un poco de preparación lograrás que no arruine tu viaje,¡así que manos a la obra!.

 

Aprende a reconocer el pánico y la ansiedad

Acepta que la ansiedad es parte de la experiencia y, en lugar de que eso te destruya, úsalo como motivación para realizar las cosas que sí puedes controlar, prevenir y preparar para que la todo salga lo mejor posible y para que las sorpresas no te afecten tanto. Estar preparado es la mejor forma de evitar un ataque de ansiedad.

Es importante que sepas qué es lo que más te afecta de los viajes y que pongas especial atención en eso para evitar problemas.

 

Cubre los básicos al viajar al exterior

  • Aprende algunas frases comunes
  • Investiga si necesitas una visa especial
  • Asegúrate de que tu pasaporte esté vigente
  • Busca dónde cambiar moneda por la mejor tarifa
  • No te olvides de los enchufes eléctricos
  • Investiga si es seguro tomar agua de la llave
  • ¿Necesitas un plan de datos o roaming?
  • El número de emergencia local
  • Las “trampas para turistas”

 

Planea tu viaje

Ten información suficiente de tu destino y qué harás en él. Asegúrate de que llevas la ropa adecuada y que tienes todo a mano en tu mochila. Prepara copias de seguridad de tu documentación e incluso ten a mano un itinerario de viaje impreso. Si tomas medicación o cualquier otra cosa necesaria durante el viaje, llévate dosis de sobra y tenlas siempre a punto.

 

Tener planeado tu primer día

Saber qué te espera (al menos de forma abstracta) una vez aterrices te servirá para calmar los nervios y te dará unas instrucciones precisas de qué hacer, paso a paso.

 

Busca soluciones lógicas

Hay cosas que pueden no salir acorde al plan. Pero, no te enfoques solo en los problemas que se pueden presentar, si vas a imaginar esos escenarios terribles, piensa también en lo que podrías hacer para solucionar.