Los vinos sudafricanos han ido ganando protagonismo desde hace más de tres siglos hasta convertirse en algunos de los más buscados y mejor valorados en todo el planeta.

Es ya el séptimo país productor de vino del mundo, con 10,5 millones de hectolitros según los últimos datos de la cosecha de 2016. Muchos de ellos se exportan, principalmente a países como Reino Unido, Alemania, Canadá o Estados Unidos.

Diversos factores sociales y políticos han entorpecido, en muchas ocasiones, el florecimiento de unos viñedos que hoy en día tienen una enorme calidad, y que dan como resultado unos vinos excepcionales.

Dentro de estos factores podemos mencionar, por ejemplo, la falta de profesionales expertos en este sector siglos atrás, la convivencia de los cultivos con animales salvajes, las guerras o las sanciones internacionales a los productos de Sudáfrica. Sin embargo, unos pocos cientos de años después, todas estas barreras han quedado a un lado para dar lugar a lo que hoy son los vinos sudafricanos.

Desde hace aproximadamente medio siglo, las autoridades sudafricanas se han preocupado por la imagen internacional de sus vinos.

Los mejores vinos sudafricanos

La variedad Sauvignon Blanc es una de las más utilizadas en blancos, junto con otros tipos de uva como la Riesling, Chardonnay y Chenin Blanc (allí, Steel). En tintos, Hermitage, Cabernet Sauvignon, Syrah, Pinot, Pinotage o Merlot son de algunas de las uvas las más usadas.

Los vinos sudafricanos se consideran de los mejores tintos y blancos del mundo. Tienen muchas particularidades, como ya hemos explicado anteriormente.

Pero sin duda, para una mejor valoración de los vinos sudafricanos, lo mejor es probar varios de ellos y poder hablar con conocimiento de causa, ¿no?