Sabemos muy bien que los vuelos suelen ser tediosos, aún más cuando estos son más largos de lo que podemos soportar. Te preparamos algunos consejos para que estos largos trayectos sean más agradables:

 

Elige tu vuelo con detenimiento: si no te es fácil dormir en los vuelos, viajar de día puede ser la solución ideal. Así podrás dormir al llegar a tu destino y evitar el jet lag.

El asiento marca la diferencia: si es verdad que al que madruga le va mejor, los vuelos largos pueden ser la prueba. Recuerda que muchas aerolíneas te permiten efectuar el check-in solo 24 horas antes del vuelo, por eso es importante que pongas la alarma y seas de los primeros en elegir uno de los mejores asientos.

Lleva todo lo necesario a bordo: vístete con ropa cómoda y ve preparado para estar a gusto haga frío o calor. Entre otros, algunos artículos fundamentales son el antifaz para dormir, los tapones para las orejas, una almohada cómoda y una manta calentita.

Que no te falte entretenimiento: la selección musical y las películas ofrecidas en los vuelos no siempre son para todos los gustos. Ve preparado con tu propia música, películas, series de televisión y, como no puede faltar, un buen libro.

Aprovecha lo que la tecnología tiene para ofrecerte: descárgate una de las múltiples aplicaciones diseñadas para conciliar el sueño en el aire, ya sea con música para dormir o con alarmas que te ayuden a regular el sueño para adaptarte al horario de tu destino.

¿Nos conocemos de alguna parte? Conocer personas nuevas es una manera excelente para hacer que el tiempo vuele. Inicia una conversación con tu vecino, uno nunca sabe a dónde te puede llevar.