Viajar, no necesariamente equivale a irse de vacaciones ni a llenarse de lujos, sino a salir a conocer todos los mundos que hay adentro de este. Y para eso, no se necesita mucho dinero.

Se necesitan otras cosas: adaptabilidad, empatía, liviandad, apertura, predisposición, ganas.

El dinero solamente nos sirve para acelerar ciertos trámites y cubrir ciertas necesidades que también podemos cubrir sin dinero por fuera del circuito turístico. El primer paso para viajar con poco dinero (o sin nada) es cambiar ciertos parámetros sociales que aceptamos como “únicos” o “correctos” .

Estas son algunas recomendaciones que puedes aplicar en cao de querer ahorrar o tener poco presupuesto:

 

-Evita los restaurantes turísticos. Siempre son más caros.

Averigua los precios de antemano para que no te cobren de más por ser extranjero.

Busca precios por internet del lugar donde te quedarás antes de llegar a destino.

-Averigua aerolíneas de bajo costo.

– Lleva poco equipaje.

-Viaja fuera de temporada.

No gastes plata en taxi a menos que estés muy apurado.

-Usa el metro, las combis, los colectivos, los taxi-colectivos, las micros y todos los tipos de transporte público que haya disponibles.

No cambies dinero en el aeropuerto, suele ser más caro. Espera a llegar al centro de la ciudad y ve a las casas de cambio.

-En las grandes ciudades suele haber muchos eventos gratuitos: chequeá la web del gobierno de la ciudad, casi siempre tiene un apartado de actividades culturales sin costo.

-Si quieres hacer un recorrido guiado por alguna ciudad, averigua si hay “Free walking tours” o “Tours for tips”: caminatas grupales gratuitas (se suele dejar una propina al guía).

-Entra a los foros y blogs de viaje y leé las experiencias de otros viajeros.

 

Las mejores experiencias de los viajes son gratuitas: ver el atardecer, hacerte nuevos amigos, conversar con la gente, nadar en el mar, acariciar gatos, sentirle el pulso a una ciudad, caminar por un paisaje, compartir momentos con otros, mirar las estrellas.