La principal diferencia entre los Parques Nacionales de África y las Reservas Privadas es que los primeros son espacios públicos a cargo de las autoridades mientras que las segundas están al cargo del personal de los lodges y los campamentos situados dentro de los terrenos de la reserva en cuestión.

En definitiva, los Parques Nacionales están bajo la supervisión del gobierno del país correspondiente. Las actividades, los horarios e incluso los caminos que se pueden seguir a bordo de tu vehículo 4X4 para ir en busca de animales están regulados.

Esta afluencia de personas y vehículos se traduce en ciertos inconvenientes para circular por las pistas señaladas en los momentos álgidos del día. Sin embargo, esto no supone un obstáculo insalvable para disfrutar de un buen día de safari.

Por su parte, las reservas privadas brindan a los viajeros una experiencia de safari más alejada de las aglomeraciones y los grandes circuitos turísticos. Si buscas un mayor nivel de intimidad esta es la alternativa más adecuada.

No obstante, esta paz y tranquilidad tiene su precio. En las Reservas Privadas existen zonas a las que sólo pueden acceder los huéspedes de los lodges de la zona, por ejemplo. Eso sí, aquí tendrás la posibilidad seguir la pista a los animales fuera de los caminos marcados de la mano de un guía experimentado.

En suma, la diferencia entre un Parque Nacional y una Reserva Privada en África no radica en los paisajes o especies de animales que verás sino en el tipo de viaje que realizarás. ¡No existe un único modo de conocer África!