Los desiertos representan aproximadamente un tercio de la superficie terrestre del planeta. Por definición, un desierto es una región que recibe alrededor de 250 milímetros de lluvia o menos cada año.

 

Viajeros de todos los tiempos han temido las travesías por estas grandes extensiones de arena, piedra o tierra agrietada donde el agua brilla por su ausencia. Hoy les presentamos algunos de los desiertos que más inspiran viajes alternativos y diferentes en África:

 

SÁHARA, MARRUECOS

El desierto caliente más grande del mundo, se extiende por 3.5 millones de kilómetros cuadrados y cruza 11 países en el norte de África. Marruecos, el Sáhara Occidental, Mauritania, Argelia, Túnez, Mali, Niger, Libia, Chad y Egipto son los países a los que el “desierto de desiertos” domina en mayor o menor medida. El Sáhara, es el tercer desierto más grande del mundo.

 

DESIERTO BLANCO Y EL DESIERTO NEGRO, EGIPTO

Muy cerca uno del otro, son dos desiertos totalmente contrastados. El desierto Blanco es una maravilla geológica con surrealistas formaciones blancas de roca caliza deformadas por los vientos del desierto. Y el desierto Negro, parece un paisaje salido del Hades, cubierto con una capa de polvo y piedras de color negro.

 

DESIERTO DE NAMIBIA

Se extiende a lo largo del litoral de Namibia y tiene paisajes de belleza deslumbrante con colosales dunas y una costa llena de esqueletos de barcos embarrancados. Namibia también tiene otro desierto, el desierto del Kalahari, hogar de los bosquimanos desde hace 30.000 años.