Si eres de los que sueñas con probar platillos típicos de cada lugar al que viajas o, si te maravilla el hecho de probar parte de la región que visitas en un solo bocado; este artículo es para ti.

África, como ya lo hemos mencionado, cuenta con una gastronomía tan única como su cultura y variedad. Te permite provar cada uno de sus colores y ambientes en los platos que tiene por ofrecernos. 

Algo muy interesantes es que, cuando los africanos comen postres, generalmente prefieren frutas frescas o ensaladas de frutas.  Algunos de los postres preparados que se pueden encontrar  han sido importados de las cocinas europeas.

Pero, hoy nos adentraremos en el continente para conocer los postres más típicos de África. 

 

Caakiri

Este es uno de los pocos dulces típicos del Congo, está hecho a base de cuscús. Tradicionalmente se hacía con productos similares hechos de los granos africanos disponibles como el fonio, el mijo o el maíz. Entre sus ingredientes contiene, mantequilla,  yogur griego, vainilla, nuez moscada y frutas secas picadas.

 

Bambara

Uno de los postres típicos de África, especialmente de las regiones centrales del continente. Se compone de un tipo de granola de arroz, mantequilla de maní y azúcar.

 

Mandazi o Mahamri

Los Mahamri son los panecillos tradicionales de la gente Swahili, originarios de Kenya. No son especialmente dulces, pero se les incorpora leche de coco en lugar de leche común para darles un punto mas dulce. Se utilizan comunmente para mojar salsas, como aperitivo, para el desayuno y como postre. Así que fijaos la cantidad de opciones que nos ofrecen.

 

Koeksisters

Nacidos en la tribu Cape Malay, pero ahora pueden encontrarse en toda Sudáfrica por ser el postre típico africano más visto. Está hecho de una masa similar a la de un donut pero, tiene forma de trenza y está cubierto de sirope de azúcar, y en ocasiones de coco rallado.

 

Eish Saraya 

Este es un postre típico y originario de Egipto. Y, la verdad los egipcios saben bien lo que hacen en sus cocinas. La leche y la miel suelen ser sus ingredientes más habituales, pero en este caso  no utiliza ninguno de esos dos elementos. Está básicamente hecho de pan, canela, vainilla y nata. Es muy dulce y muy empalagoso, como es propio entre la repostería Egipcia.

 

Lo bueno de todo esto es poder innovar, y poder probar nuevas texturas, sabores y olores.