Gondar , ubicada al noroeste de Etiopía, es una ciudad realmente especial y atípica de este país. Viendo sus numerosos castillos y complejos amurallados es fácil suponer por qué la llaman la Camelot de África.

Gonder fue la capital de Etiopía desde 1632 hasta 1855, y tiene los restos de castillos y palacios construidos por una serie de emperadores de Fasilides. En su época de esplendor vivían 65000 personas y su fama y opulencia traspasaron las fronteras.

A pesar del saqueo de la ciudad por los derviches sudaneses y el bombardeo por parte de la aviación inglesa durante la segunda guerra mundial su patrimonio está en muy buen estado de conservación.  Los edificios más importantes son el castillo de Fasilides y el palacio de Iyasu el Grande.

Solo sobreviven unas pocas de las 44 iglesias que se dice que existieron en Gonder en el siglo XVIII, pero la ciudad sigue siendo un importante centro de la iglesia ortodoxa etíope.

Hoy en día una ciudad en la que merece la pena pasar un par de días para visitar todas sus construcciones.

Podrás conocer estas ruinas en nuestro tour: Un viaje para recorrer las ruinas históricas de Etiopía.