En la costa sur de Namibia, en el interior de la infame Sperrgebiet, se encuentra Kolmanskop, una de las 101 maravillas del mundo seleccionadas por Lonely Planet, una ciudad fantasma única.

Fue construida en 1908 para dar cobijo a los buscadores de diamantes que trabajaban en esta desértica región del Namib, a unos diez kilómetros de la costa. A pesar de que el abandono de Kolmanskop como sede de la Consolidated Diamond Mines fue paulatino (empezó tras la II Guerra Mundial y terminó en 1956, cuando se marchó el último residente), nadie lo diría al visitarla hoy.

En la actualidad, no es más que un sitio de paso para turistas y curiosos, la razón es que enn poco tiempo, la minería intensa que tenía el Gobierno alemán agotó las reservas de la zona; para la década de los 30 ya no era rentable la búsqueda de diamantes. El pueblo terminó de venirse abajo en 1928, cuando se descubrió hacia las costas del sur las reservas de diamantes más grandes hasta la fecha.

Lo más cautivador del lugar son los edificios y hogares inundados por el imparable mar de arena que no cesa ante los juguetes  y muebles perfectamente colocados en algunos lugares de las casas, ante la bolera y el teatro que aún parecen listos para abrir sus puertas.

 

Cómo llegar a Kolmanskop

Si no se viaja en coche propio desde la República de Sudáfrica, el modo más sencillo de llegar a Lüderitz (punto de partida para Kolmanskop), en la costa sur de Namibia, es volar a Windhoek.

 

¿Cuándo ir?

Los meses de mayo a octubre son los mejores para ir. La temperatura diurna es moderada y los cielos están despejados.

DAVID HOLT, CC BY-SA 2.0 <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0>, via Wikimedia Commons

DAVID HOLT, CC BY-SA 2.0 <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0>, via Wikimedia Commons

 

En esta ciudad fantasmal es difícil creer lo que se ve, es demasiado surrealista y hermosa al mismo tiempo. Experiencia que vale la pena vivir en tu viaje por África o, específicamente por el país de Namibia.