África se trata ni más ni menos que del continente del origen de la humanidad, donde surgieron los primeros homínidos y, actualmente es un continente que alberga múltiples países y tribus que han vivido allí por siglos, dando a conocer todo tipo de tradiciones y leyendas.

Las diferentes culturas que se conjugan en él lo convierten en uno con gran riqueza cultural. Sin duda alguna hay mucho que debemos aprender de África y su gente.

Hoy, Only One te presenta algunas de las leyendas más sorprendentes de África.

 

La leyenda del baobab

La forma de los baobabs ha generado multitud de teorías en torno a su origen mítico. La versión más extendida es aquella que cuenta que fue plantado del revés, con las raíces mirando hacia el cielo.

Esta leyenda  cuenta que hace mucho tiempo, el baobab era el árbol más hermoso de entre todos los árboles en África. Incluso los dioses se maravillaban ante su belleza, tanto que hasta le dieron una enorme esperanza de vida.

Todos estaban cautivados por sus ramas fuertes, su corteza suave y las flores, que tenían un color hermoso. El baobab aprovechó esto para crecer más y hacerse más fuerte. Pero esto hizo que sus ramas taparan el sol y que el resto de los árboles crecieran en la oscuridad.

Decía que a no tardar se pondría a la altura de los propios dioses. Estos se enfurecieron ante la vanidad y arrogancia del vegetal y lo castigaron. Desde ese momento este árbol creció al revés, con las flores hacia abajo y las raíces hacia el cielo. Lo que explica su forma tan extraña.

 

Las manchas del guepardo

La leyenda cuenta que una madre guepardo regresaba de atrapar una presa para sus cachorros, pero, un cazador le hizo creer que los habían capturado, por lo que soltó la presa y fue a buscarlos.

La búsqueda sin éxito le hizo regresar. Se dio cuenta que la presa que había cazado para comer, tampoco estaba. Entonces lloró tanto que sus lágrimas crearon manchas en su piel. Poco a poco los cachorros regresaron y el cazador fue castigado por otros humanos tras haber obrado mal.

Desde ese momento las manchas en el guepardo se quedaron como un recuerdo de que las tradiciones sagradas de la caza deben prevalecer y sobre todo ser respetadas. Y es así como el guepardo se convirtió en un símbolo de amor y respeto.

 

El origen de la muerte

Esra leyenda zulú, relata que tras la creación del hombre, este desconocía si su vida iba o no a tener fin. La deidad creadora Unkulunkulo decidió en un principio otorgarle la inmortalidad. El gran camaleón Unawabu, se convirtió en el encargado de llevar la noticia de que la humanidad no moriría. Sin embargo este ser, en su camino, se paró a comer y tardó más de lo esperado en hacer la entrega.

La deidad esperaba que el ser humano le agradeciera el don que acababa de darles, pero al no haber recibido aún el mensaje, los humanos no hicieron nada. No sabiendo que la causa y pensando que la humanidad era desagradecida, el dios cambió de opinión: a partir de entonces el ser humano sería mortal. Es por ello por lo que somos mortales y estamos destinados a morir.

 

La creación del mundo

Cuenta la leyenda del pueblo Boshongo, que al principio solo existía la oscuridad y el agua, el único ser existente era el dios creador Bumba, este se hallaba en la más estricta soledad. Unsintió un gran dolor en su estómago y bastantes náuseas, tras lo cual vomitó. De este vómito salió el Sol, y de él la luz. De su calor surgieron áreas de tierra seca.

Luwgo El gran Bumba volvió a sufrir náuseas, expulsando en esta ocasión la luna y las estrellas. En un tercer malestar vomitó al leopardo, el cocodrilo, el rayo, la garza, el cabrito, el escarabajo, la tortuga, el águila, el pez y el ser humano.

Tras esto, los hijos de Bumba se comprometieron a acabar la obra de su padre, ayudando a formar el resto de las cosas del universo.

Únicamente el rayo resultó problemático y errático, algo que hizo que la deidad decidiera encerrarlo y enviarlo al cielo. Dejando al ser humano sin fuego, pero luego la deidad los enseñó a sacarlo de la madera.

La piel del cocodrilo

Esta historia proviene de Namibia y cuenta que hace muchos años, la piel de los cocodrilos era lisa y dorada. Estos reptiles se la pasaban debajo del agua todo el día y solo salían por la noche, cuando salían del agua, la luna se reflejaba en su piel y todos los animales se quedaban sorprendidos al ver tal preciosidad. Ellos, orgullosos de su piel, comenzaron a salir también de día para ser aún más admirados.

Pero entonces sucedió que el sol comenzó a secar la piel de los cocodrilos y, cada día se ponía más fea. Los demás animales dejaron de admirar su piel y los cocodrilos terminaron con la piel arrugada y desagradable.