No querrás necesitar un analgésico, por ejemplo, y no tener dónde comprarlo, que la marca que habitualmente usas no esté disponible, o que no sepas cómo pedirlo por la diferencia de idioma. Todo esto lo evitas planificando antes de salir de casa tu botiquín de viaje. ¿Qué es recomendable llevar en un botiquín de primeros auxilios?

 

Analgésicos y antiinflamatorios

Lleva paracetamol e ibuprofeno. Te ayudarán ante un dolor de cabeza, en estados febriles o malestar general. Aunque son medicamentos comunes en la mayoría de países, no está incluir en tu botiquín algunas de estas pastillas.

Problemas estomacales

Un clásico de los viajes. Te sales de tu dieta habitual, pruebas nuevos alimentos, otras preparaciones y tu sistema digestivo te lo hace saber. Aquí no deben faltar: Antiácidos para el estómago (Omeprazol), antidiarréico, suero oral, y laxantes contra el estreñimiento. Si tienes molestias y no mejoran haz uso inmediatamente de tu seguro de viaje.

Náuseas y mareos

Medicamento para mareos en general, biodramina con cafeína, por ejemplo. Un imprescindible si se quiere hacer un paseo en barco o en globo.

Antibióticos

Un antibiótico de amplio espectro como ciprofloxacino 500 mg o amoxicilina-ácido clavulánico 500/125 mg para revertir rápidamente cualquier proceso infeccioso. De todos modos, consulta primero a tu médico de cabecera para que te haga la receta correspondiente y te asesore. Nunca debes tomar un antibiótico sin que haya una infección que así lo requiera.

Antihistamínicos

Tu sistema inmunológico estará expuesto a nuevos estímulos y probablemente reaccione: estornudos, picores, lloriqueos, congestiones… Lleva un antihistamínico para alergias y corticoides en pomada.

Material de cura

Los básicos son tiritas, esparadrapo, gasas estériles / algodón, tijeras de punta redondeada, suero fisiológico, solución hidroalcohólica, y lo que habitualmente usas en el botiquín de casa. ¡Ah, no te olvides de llevar un termómetro digital!