Este parque contiene una de la más alta densidad de población de elefantes, tras el Serengeti y, la mayor concentración de fauna de Tanzania. Realmente merece la pena dedicarle un día, principalmente en la estación seca, pues su escasa vegetación, salpicada de los majestuosos baobabs y acacias, lo convierte en un lugar incomparable y especial.

De agosto a octubre, sus 2.600 kilómetros cuadrados  atraen grandes concentraciones de fauna silvestre, como impresionantes manadas de cebras, ñus, jirafas, elands, facocero, antílopes, elefantes y especies como el kudu y Oryx son vistas con facilidad en este lugar. Además, en el parque Nacional Tarangire hay más de 300 especies de aves, lo que lo convierte en un lugar perfecto para su observación.