A continuación, vamos a ver con más detenimiento qué no hacer en un safari bajo ninguna circunstancia. ¡En Masikio Safaris lo decimos todo por tu bien!

• No frustrarte cuándo no veas animales: ¿Te has planteado alguna vez el tamaño que tienen los diferentes parques y reservas naturales de África? Puede que un guía conozca los lugares dónde se registra una mayor concentración de fauna salvaje pero todos los animales son libres para moverse adónde quieran. Cada ejemplar que veas es un regalo ya que en un safari es imposible dar algo por sentado.
• Suelta la cámara de vez en cuándo: A ver, si vamos de safari fotográfico lo normal es que quieras llevarte a casa muchas instantáneas y cada una más espectacular que la anterior. Sin embargo, la obsesión por sacar fotos puede hacer que no disfrutes plenamente del hecho de ver animales en vivo y en directo dentro de su hábitat natural. A veces, los recuerdos más hermosos son los que no están impresos en papel.
• Llevar sólo ropa de verano: El continente africano se rige por las mismas reglas que los demás. Eso significa que hay algunas épocas del año en las que hace frío o llueve. El calor de la sabana puede ser sofocante pero todo dependerá de las fechas que hayas escogido para tu safari. ¡Consulta el clima antes de hacer la maleta y ven preparado!
• Creer que los animales de África son cómo mascotas: Un león, un guepardo o incluso una gacela son bestias indómitas que responderán atacando si se sienten amenazadas. No te acerques de modo imprudente sólo para tener mejores vistas y haz caso en todo momento a las instrucciones de seguridad que te proporcione tu guía.

¿Ya sabes qué no hacer en un safari? Todo se reduce al hecho de que no estás en casa y no puedes controlar lo que ocurre a tu alrededor.