La observación de animales en su estado salvaje es una actividad turística sin duda maravillosa, pero que implica responsabilidades con respecto a la diferenciación de las prácticas respetuosas de aquellas que ponen en peligro a los animales salvajes y sus hábitats.

Este tipo de actividades va en alza con el pasar de los años, los datos disponibles sobre la venta de entradas para safaris suponen 168 millones de dólares al año en África.

Con refugios de fauna emergentes y expediciones que ya no se centran en la caza ni en aventuras fotográficas, podemos decir que el futuro de los safaris africanos ha llegado, ya que antes, ir de safari significaba ir de caza,  hoy en día se centran en la conservación, algo que beneficia a las comunidades locales y al planeta. Por lo tanto, hablaremos sobre los múltiples beneficios de estos recorridos y algunas normas que seguir.

 

Beneficios de un avistamiento responsable

  • Las personas que sienten atracción por este tipo de experiencia buscan sentirse dentro de la naturaleza, permitiendo de esta forma el desarrollo y la difusión de un nuevo concepto de turismo responsable en el que el conocimiento y el respeto por los ecosistemas fomenten un mayor interés en la protección de los hábitats
  • La existencia de safaris y actividades de avistamiento responsables son  un incentivo económico para la conservación y educación acerca de la fauna salvaje, sus amenazas y la necesidad de protegerla, así este tipo de turismo demuestra como puede ayudar a proteger los animales y su hábitat organizando por ejemplo, avistamientos de especies en peligro para protegerlas de los cazadores furtivos, esto a su vez permite el crecimiento de la población.
  • Incentivar este tipo de experiencias respetuosas ayuda con la financiación de proyectos de conservación  y la creación de empleo para poblaciones locales.

 

Normas para los participantes

  • Contactar guías con los conocimientos necesarios.
  • No toques ni manipules a los animales, podrías transmitirles enfermedades, infecciones o parásitos (y viceversa). Si estás enfermo o no te encuentras bien, no participes de estas excursiones ya que podrías poner en peligro incluso la vida de la fauna salvaje.
  • No alimentes a los animales ni les atraigas con comida. Habituar a los animales a los humanos les puede hacer dependientes, vulnerables o peligrosos.
  • Cuando abandones la actividad, llévate toda la basura.
  • Procura no dañar las plantas, al caminar o conducir vehículos, en áreas o en laderas cubiertas por musgos o líquenes.
  • Respeta el tiempo máximo permitido para el avistamiento.
  • Fomenta el uso de binoculares para ver los animales marinos y las aves.
  • Si alguien del grupo, o incluso el guía, no respeta estas normas, corrígele y denúncialo a los organizadores.