Sí, hacer la maleta puede ser frustrante y puede hacer que te vuelvas loco ó tires todo por la ventana, hemos traído nuestros mejores consejos para hacer el equipaje y una lista de seis pasos que hará que pases a un nivel superior haciendo maletas:

 

-Haz la maleta la noche anterior, independientemente de la hora a la que vayas a volar y, lo más importante: que-pese-poco.

-Haz el proceso más sencillo eligiendo trajes y prendas que uses habitualmente, en lugar de hurgar en todo tu armario.

-No te estreses, recuerda que puedes comprar la mayor parte de las cosas en tu destino (y, como se te hará atractivo, te llevarás a casa contigo un nuevo abrigo, sombrero o fantástico par de botas)

-Intenta viajar llevando solo una maleta pequeña con ruedas y recuerda enrollar toda tu ropa en lugar de doblarla. Realmente ahorra mucho espacio y ayuda a evitar arrugas.

-Prepara todo cuidadosamente, de manera que solo lleves lo que realmente vayas a usar.

-Empieza por localizar las cosas esenciales; en mi caso son: tenis para correr, traje de baño, lentes de sol y un libro.

– Pasa unos pocos días repasándolo todo y lucha contra la tentación de llenar la maleta impulsivamente.

-Lleva siempre algo de repuesto.

-Guarda esas bolsas de tela que te dan cuando compras zapatos o bolsos nuevos y úsalas para envolver objetos más pequeños, como calcetines, ropa interior o trajes de baño.

– ¡No olvides llevar una bolsa de más para la ropa sucia!

-Comienza siempre con lo esencial y asegúrate de que tienes los elementos básicos cubiertos

– Revisa el reporte del clima y empaca los esenciales para el lugar al que vas.

-No temas, no debes comprar un montón de mini productos para reemplazar tus productos de más de 100 ml. Basta con una visita a tu supermercado o farmacia más cercana y comprar un set de contenedores para viaje.

-Sé minimalista, empaca solo lo más básico. ¿Ya tienes tu pasaporte, teléfono, cargador, bolso y desodorante? Estás listo para partir, literalmente.

 

 

Tal vez es un enfoque poco convencional al empacar pero todos esos espacios pueden ser llenados con todas las cosas que acumulas en tu viaje, haz espacio para tus nuevos chocolates favoritos, libros o un sombrero que compraste por impulso en la playa.