Aunque pueda parecer que las vacaciones de Navidad todavía están lejanas en la perspectiva de la recta final de año, la planificación es una de las mejores fórmulas para incrementar las posibilidades de que nuesto viaje sea un total éxito.

Un viaje es una experiencia muy frecuente en estas fechas. Pero cada viaje es único porque cada familia tiene también sus propias circunstancias. Así que para no olvidar nada de lo necesario, lee este artículo con nuestros trucos de viajes navideños:

 

Asúmelo: todo será más caro

A más demanda, sube la oferta. En ese sentido, la Navidad es una de las épocas de mayor consumo del año. Y lo mismo pasa al viajar. Más vale asumirlo.

 

Reserva con antelación

Normalmente lo dejamos todo para el último momento y nos encontramos sin plazas libres (vuelos, hoteles, museos, musicales…) o que cuestan un ojo de la cara. Es un error que se comete muy a menudo.

 

Infórmate sobre las tradiciones del destino

No está de más averiguar, antes de viajar, qué hacen, en qué consisten sus comidas, dónde se festeja, si se dan regalos… Es interesante saberlo para no llevarse sorpresas y, sobre todo, como una manera de integrarse en su cultura.

 

Botellas de vino o perfume en la maleta facturada

Hay algunos despistados que compran una botella de vino o de perfume en el aeropuerto con la idea de regalarla, pero luego se enteran de que, según la normativa de líquidos en los aviones, en el equipaje de mano se permite transportar alcohol en botellitas que no superen los 100 ml.

Así que mejor meterlo en la maleta a facturar.